domingo, 15 de mayo de 2016

La relación entre la economía internacional con la nueva República del Ecuador


Por: Ignacio Moreira

La intención de este artículo es comprender el por qué, y en qué momento histórico nuestra creciente economía se sistematizó con el modelo capitalista de las grandes potencias. Para dicha conclusión, necesitamos entender cómo se ha ido desarrollando la economía del nuevo Estado ecuatoriano, el mercado internacional y el capitalismo.
La radical transición de un periodo colonial a uno republicano, solo evidenció ciertos cambios en la administración política, pues la persistencia de un costumbrismo colonial mantuvo a la mujer alejada de los puestos políticos y la discriminación, en ciertos casos apoyada por los estamentos, que salvaguardaban la posición de los hacendados elitistas. Se necesitó varios años para deshacer dichas raíces de la colonia; pero sin embargo, hoy en día, estos rasgos que a las nuevas generaciones nos parecen extintas, se asoman en la cotidianidad del pueblo ecuatoriano.
En la ‘‘Teoría Económica’’, Karl Marx analiza la economía y los cambios sociales que se han presentado en la historia de la raza humana y señala que ‘‘La estructura social y el Estado surgen constantemente del proceso vital de individuos determinados, pero no de individuos como puedan aparecer en su propia representación o en la de otros, sino tal como actúan y producen materialmente, esto es, tal como actúan sobre bases y en condiciones y límites materiales, determinados e independientes de su voluntad’’ (Marx, 1968, pág. 28), el autor nos muestra en su análisis sobre la evolución de las relaciones sociales que, la raza humana desarrolló y desarrolla objetivos concretos, en palabras de Marx, la premisa principal de los humanos es asegurar su propia existencia, además, junto a la necesidad de compañía, la gente constituye un Estado y relaciones internas, fijándose y construyéndose desde el valor material del humano.
Entendemos que la gente vale lo que materialmente produce. Por eso, se crea un nuevo lenguaje basado en dichas relaciones, y es al nuevo lenguaje al que las manifestaciones ideológicas, políticas, y en general intelectuales, están ligadas.
Es información muy general para entender específicamente la sistematización del capitalismo. Pero, sin embargo, podemos hacer un acercamiento a ciertos rasgos mencionados por Marx. En ‘‘El Capital’’, Marx plantea que los individuos al vivir/producir únicamente en su especialidad, generan una dependencia entre el resto, y esto según las ‘‘Teorías Económicas’’ es lo que crea el Estado, si los lazos del trabajo no existieran, no serían posibles las relaciones políticas modernas (Harnecker, 1973).
El caso particular de Gran Bretaña, país padre de la industrialización, nos señala los problemas que dicho sistema progresista trae a la clase obrera, o el conocido proletariado, cuya definición etimológicamente hablando corresponde a: dueños de sus hijos, (Definición, 2016). La Revolución Industrial, madre del capitalismo, se desarrolla en un ámbito en el que el obrero, motor del sistema económico, no participa íntegramente con la cualidades que un ‘‘humano’’ (burgués) posee. Y esto es gracias a la misma burguesía que constituye el Estado. En el capitalismo, siempre existirán dos fuerzas con intereses distintos, y siempre una de las fuerzas debe estar por encima de la otra (Engels, 1974).
 
En 1906 llega el tren a Ambato. La globalización es fuertemente apoyada por la entrada de las máquinas a vapor (Tren Ecuador, s/f).
Las máquinas de vapor fueron clave en el proceso mundial de industrialización.
Lo redactado anteriormente ratifica el hecho de que el capitalismo no puede ser entendido como un hecho con características específicas. Por el contrario, es un término muy general, que habla de las relaciones humanas y gracias a su evolución, el conflicto existente entre clases, debido a las diferencias de intereses. Pero esto solo es la base, y utilizando ese razonamiento se puede entender cómo surgió dicho sistema.
Encontramos entonces una relación entre empleado y empleador, siendo el primero la clase obrera, y el segundo los burgueses. Esa realidad no cambiará hasta que los obreros empiecen a cuestionarse de manera profunda la razón de la diferencia de cualidades de vida, y se decidan por crear asociaciones que busquen sus derechos como trabajadores. Algo parecido sucede en Ecuador durante el periodo republicano. La clase trabajadora desde la colonia siempre estuvo constituido por indígenas, negros y otros extranjeros; los mestizos por otra parte, estaban en un limbo entre la prole, y los dirigentes políticos, dueños también de la pequeña industria existente y la agro-exportación de las haciendas. Hasta ese momento era imposible oír acerca de intereses indígenas; sin embargo los mestizos empezaron a sublevarse, asociaciones de trabajadores consiguieron fuerza en aspectos políticos y económicos (Mora, 1988).
Para entrar en el contexto del gran mercado internacional, podemos enlistar ciertos sucesos que acontecían en algunos lugares del mundo. España se quedaba casi sin colonias, y a diferencia de Inglaterra su industria era débil, se centra principalmente en economías extractivistas. Alemania e Italia se expandieron por el globo, sin embargo, Italia mantiene un aspecto rural que no impulsa por completo un avance industrial en la nación. Por otro lado Alemania vivió el imperialismo con Guillermo I en la corona, sus políticas que impulsaron el desarrollo industrial y demográfico, transformaron a la nación en una de las tres potencias mundiales. Esta sublevación alemana trae altos grados de violencia por la potencia militar que posee, lo que llama la atención de Francia, fuertemente golpeada por las políticas de Bismarck, además de que la hegemonía de Napoleón se desvaneció; sin embargo con un alza en la producción industrial y la desconexión con Bismarck, Francia crea alianzas económicas y políticas con sus vecinos europeos, creando tratados con Rusia, Italia y finalmente con Inglaterra; esta última nación se veía amenazada por el rápido y repentino crecimiento alemán (Mora, 1988).
Al igual que mencioné anteriormente, los diferentes intereses, ahora a escala nacional, son los que sustentan un movimiento comercial capitalista enfocado en la exportación e importación.
Hasta este momento el análisis ha sido muy enfocado a la economía europea. Pero de esta manera podemos entender el papel que jugaban los países latinoamericanos en esta época. Ya casi todo el continente se ha independizado y cada nación está pasando por procesos políticos regionalmente distintos. Estados Unidos pasó por la guerra de Secesión que con la unificación de los estados del Norte y Sur, desarrolló la economía y aportó a la mecánica y la tecnología. Al ser éste el país del continente americano que competía en el gran mercado de exportación de manufacturas, fue también el horizonte de los países sureños recientemente independizados. Latinoamérica entra dentro de dicho mercado de una forma clave para el desarrollo a escala mundial, pero realmente el desarrollo nacional particular es muy escaso, a excepción de ciertos auges en la venta de materia prima, como fue el caso de Ecuador con el cacao, y posteriormente con el plátano (Historia Universal, s/f).
No es tan complejo entender el desarrollo económico de nuestro país –además puedes apreciar diferentes acercamientos a éste en los artículos de mis compañeros publicados en la misma página–Sin embargo, mi enfoque está basado en relación a los intereses europeos, que, a pesar de que difieren mucho en las prácticas y teorías, tienen un objetivo común.
Crear imperios fue difícil para potencias como Estados Unidos, Alemania, Francia, Inglaterra y, en menor escala: Italia, Países Bajos, etc. Sin embargo cada quién encontraba su manera. África, Medio Oriente y Latinoamérica fueron los objetivos por los que las potencias competían, necesitaban inversiones. Sitios en desarrollo era lo que el capitalismo y la industria necesitaba para reforzarse, pues la diferencia de precios entre materia prima (que era lo que Latinoamérica aportaba al mercado internacional) y manufacturas, mantenía los intereses y el progreso de las potencias (Mora, 1988).
Ecuador entraba en una segunda etapa republicana, había superado ciertas crisis. Y gracias a las inversiones extranjeras con agro-exportadores privados, la economía nacional creció. Sin embargo los préstamos que el Estado requería para sus obras fueron difíciles de compensar y, el mercado que les proporcionó una buena estabilidad económica, años más tarde, perjudicaría enormemente la calidad de vida de los ecuatorianos, pues a pesar de que la transición republicana fue fuerte, mantuvo rasgos coloniales que impedían, debido a intereses, el crecimiento industrial y comercial interno, que pudo conseguir una independencia del mercado extranjero.

Bibliografía

Biografías y Vidas. (2016). Biografías y Vidas. Obtenido de Biografías y Vidas: http://www.biografiasyvidas.com
Definición. (2016). Definición. Obtenido de Definición: http://definicion.de
Engels, F. (1974). La Situación de la Clase Obreara en Inglaterra. México D.F: EDICIONES DE CULTURA POPULAR.
Harnecker, M. (1973). EL CAPITAL: Conceptos Fundamentales. Argentina: Siglo XXI Argentina Editores s.a.
Historia Universal. (s/f). Historia Universal . Obtenido de Historia Universal: http://mihistoriauniversal.com/
Marx, K. (1968). Teoría Económica. Barcelona: Edicions 62 s.a.
Mora, E. A. (1988). Nueva Historia del Ecuador, Época Republicana III. Quito: Editorial Grijalbo Ecuatoriana.
Tren Ecuador. (s/f). Tren Ecuador. Obtenido de http://trenecuador.com/












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